Narradores 2000: José (Pepe) Liboy Erba. Cada vez te despides mejor


  • Mario R. Cancel Sepúlveda
  • Catedrático de Historia y escritor

José (Pepe) Liboy Erba. Cada vez te despides mejor. San Juan / Santo Domingo: Isla Negra editores, 2004.

Estas narraciones abordan la irrealidad de la realidad de una manera fragmentada –la imagen de un espejo roto- que desemboca en una imagen fantasmagórica del mundo.  La linealidad de los acontecimientos se pierde y toda progresión narrativa es ilusoria. La escritura de Liboy Erba prescinde tanto de la fábula como del relato. Son textos que narran muy poco y están casi desnudos de acontecimientos.

La circularidad de los relatos, la reiteración de ciertas propuestas, la irresolución de los conflictos o la ausencia total de los mismos, la conexión de elementos que en apariencia resultan contrapuestos, convierten a su escritura en un modelo difícil de reproducir. El retorno a la(s) barra(s), igual(es) y distinta(s) y la reiterada despedida de “la bailarina que aparece al final de la noche,” escena que da título al volumen, atentan contra la diacronía y la progresión. El lector tradicional tiene poco que buscar en esta escritura.

José "Pepe" Liboy Erba

José “Pepe” Liboy Erba

La imaginación se impone sin que el contrapunteo con lo que identificamos como lo real ponga coto a la misma. La verosimilitud cantada por los realistas y sus acólitos ha sido invalidada como criterio valorativo. Ejemplo de ello es “Fui llamado al servicio” donde Dios, vestido de mujer y con un abanico de plumas, una imagen del divismo de la cinematografía de 1920 o de la gran prostituta o de una chica cualquiera, reclama al personaje que funde con ella “una urbe y vicios nuevos.”  Las posibilidades interpretativas de ese escenario son infinitas.

La circularidad se expresa con diafanidad en los relatos “La cocina” y “La tercera versión” lo mismo que “La insoslayable recurrencia de mi abuela Beatnick” y “Hortensia.” Estos textos pueden representar una metáfora del eterno retorno a lo mismo sin que por ello el regreso signifique la vuelta a lo mismo o a lo idéntico. La reescritura en un signo del retorno

En “Retrato del pez gato” y “Las penas del pez gato,” la reescritura y el retorno a lo mismo convergen, pero cada producto resulta en una hiperrealidad distinta. En “Retrato del Pez Gato” el mimetismo que manifiesta la imagen del modelo acorde con cada uno de los fotógrafos que lo atrapan en la placa puede ser una metáfora de la disolución del yo autoritario a la manera nietzscheana. Por lo demás el retrato personal del Pez Gato es un absurdo compuesto con artefactos naturales y artificiales que reta toda caricatura.

“Las penas del Pez Gato” se sintetizan en la incapacidad que manifiesta el personaje para suicidarse con la escopeta de perdigones que le ofreció su primo. En el momento clave es incapaz de volarse la tapa de los sesos en el puente de la Universidad de Puerto Rico, lugar donde espera que lo miren las chicas de mahones apretados que por allí pululan. No puede hacerlo porque no tiene sesos. Cuando introduce el cañón por la nariz hasta el fondo del cráneo, dice, “supe que no tenía mente. Mi cabeza estaba completamente vacía. No tengo masa encefálica.”  Las fantasmagorías se suceden en estos textos.

Liboy_Cada_vez+_te_despides_mejorDetrás de los 39 relatos del volumen Cada vez te despides mejor se encuentran una serie de espacios físicos comunes que sirven de pista interpretativa. Lugares como la casa y su cocina, “La bombonera” de San Juan, algunas calles o y bares de Río Piedras o el vecindario de Isabela, referencias sueltas a Utuado y Lares, por ejemplo, o a momentos históricos y figuras fuertes como el “Grito de Lares” o Pedro Albizu Campos.

También hay ciertas imágenes familiares como la abuela Hortensia, el poeta Edgar Ramírez Mella, algunas amistades extraviadas, que ofrecen trazas de sentido. En ocasiones se trata de mitos mediáticas tales como Antonio García López, el famoso “Toño Bicicleta” o el luchador profesional conocido como “El invader.” Detrás de todo ello hay un intenso componente paródico. Las tradiciones que hacen de la escritura una actividad reverente son cuestionadas.

El retorno de José (Pepe) Liboy Erba al libro es un acontecimiento importante. Para la mayoría de los lectores, sin embargo, el retorno es un debut. Cada vez te despides mejor es un documento literario que debe ser revisado con calma.

 

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